(In memoriam)
Como este lugar es cómplice de mi vida y de mis sueños, he decidido honrarlo y acariciarlo, con la incorporación de imágenes y textos surgidos, nada más ni nada menos que por el hecho de estar viva y llevar la vida puesta…
Con esto quisiera significar que el Verbo Amar es la única voz verdaderamente Alta que se seguirá escuchando y conjugando, en el tiempo y en el espacio que Dios elija y disponga que ocupemos.
Por lo tanto, el llamado esencial, y liviano equipaje, de amar y ser amado, seguirá siendo el único atuendo con el que vivamos y el que nos llevemos puesto, a la hora de cambiar de domicilio, como hizo mi hermano Eduardo.
Estas imágenes pertenecen a la vida de mi infancia. Y a la infancia de mi vida…(Si soy niña, soy poeta, si soy poeta, sigo siendo niña)
Los poemas que acompañan son la ropa que mi piel viste y también se llevará puesta.
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JUGANDO LOS TRES, JUGANDO
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SE TE ESCAPÓ
Con tu capa de sombras y cenizas,
espesabas mi aire, zigzagueabas mi vértigo.
Latidos indescifrables
galopaban sobre mi paisaje de posibilidades.
Y aunque todo ahora delate
que te has llevado una parte de mis pasos con su vida,
voy a confesarte que te distraje y jugamos
a esconder los miedos detrás de cualquier tarde,
detrás de cualquier árbol.
Muerte…
también él te entretuvo mucho tiempo antes de irse,
jugando a la escondida con la Vida,
contando con sus dedos, dÃas
de felicidad en escarpines.
Finalmente, se te escapó, corrió.
No te lo llevaste. Ni siquiera a babucha
como él a mÃ,
en nuestra infancia rubia, térmica, única,
cuando éramos tres, jugando a la escondida.
Él nos dijo a todos: ¡Piedra libre!
Y llegó primero
con su capa de paz, con su amor sin lÃmites.
Contando con sus dedos
los dÃas felices,
ahora…
desde arriba.
Sin grises.
Sin piedras.
¡Libre!
SOY EL HUECO
Soy el hueco cardÃaco
de un remolino de imágenes vivas..
Siento parir momentos y colores hasta el lÃmite.
Y nacer por mi encima
una tibieza que corona
mi superficie sin bordes:
ronda de abrazos, retornados niños,
gira, gira
hasta que la memoria, lentamente
se desmaya…de tanto nacer.
Entonces…
sólo pujan lágrimas
que no nacerán hasta la última vuelta
de este girar sin centro,
buscando a ciegas
tu último abrazo,
tan lejano…tan cerca.
A VECES CUANDO LLUEVO…
A veces cuando lluevo
crecen en mis ojos
lentes de agua tibia, detenida.
Y todo, aquà abajo, se ve turbio, húmedo.
Busco
el sol de tus abrazos, de tu risa, la chispa.
Mi piel se ha vuelto de nube…
Y lluevo gris y miro mi mano
y sube y subo
escribiendo visiones...
Sé que estás allÃ, abrazando tu paz
como a una blanca novia, como a una novia niña.
Ahora
todo aquà abajo se ve claro,
y esta lágrima fugaz, opaca, fugitiva,
derrite tu recuerdo
y tu ausencia es tan lÃquida,
hermano, ángel… ángel de mis horas
que
a veces cuando lluevo,
te veo simultáneamente,
aquà y allÃ,
secando mi mano, secando tu historia.
CORDERO DE SOL
Él era un cordero más que humano.
Un cordero que balaba verbos de su sangre pura
y no querÃa recordar La mancha.
Él era un cordero de sol que abrigaba con abrazos
y los molinos de viento,  sin pelearse, lo abrazaban.
Un cordero que nos dará la paz en su nombre.
Un cordero que tuvo piedad de todos.
Un cordero con ojos de Quijote
que se convirtió en pastor allÃ, en lo más alto,
donde yo lo nombro.
Llueve lluvia lana… y tengo un frÃo abrigado,
mitad cordero, mitad hermano.
¡¡Entero  y blanco hombre
que no buscas La mancha!!
2009
SÃŒLABAS SAGRADAS
(A mis padres)
¡Si con tocar en mi vientre,
el nudo de sus abrazos, el hueco de mi origen,
mágicamente yo lograra…retroactivamente y hasta el fin…
yo lograra
multiplicar, como los panes, los momentos felices,
convertir sus dÃas nublados en mantos de soles y caricias,
en carcajadas de estrellas, sus tormentas,
o en arco iris de besos, sus sabores grises!
¡Si con sólo ese contacto,
(como los superhéroes de los dibujos animados)
hoy yo volviera a caminar tomada de sus manos otoñadas
pero incansables sembradoras
del trigo primordial para la vida: ¡ser amado!
Celebra y aplaude mi corazón taquicárdico, este deseo,
ya desnudo de soberbia y artificios fantásticos.
Y es que por nombrarlos…
¡se ha entibiado el aire!
(como dije aquella vez al convertir
mi oxÃgeno feliz en un poema
para el soñado hijo de mi sangre)
Hoy se repite esa tibieza y articulo, vulnerable,
esas dos sÃlabas sagradas.
Toco mi origen y mi ombligo rÃe.
Mi boca adulta de niñez los nombra
y tiene la pureza húmeda de esas primeras palabras
en aquella vocesita blanca, como eco de burbujas .
Este legado del alma, este pan-poema a mis padres
ha levado y se ha elevado, al calor del Verbo azul…
Dios. Padre…
Vida…¡Gracias!
Gracias por premiarme honrándolos
Gracias por dármelos y darme,
¡otra vez a Luz!